El concepto que se tenía de los consoladores ha evolucionado mucho en estos últimos años. Hoy podemos encontrarlos de múltiples formas, tamaños, colores y materiales, que van desde el tradicional de silicona al vinilo, latex, PVC... En esta entrada haremos un repaso por su definición exacta, por sus características y por los modelos que podemos encontrar actualmente en el sex shops y tiendas erótica más puntera.

¿Qué es un consolador?

Cuando hablamos de consoladores (también conocidos como dildos en su forma inglesa), nos referimos a un tipo de juguete sexual cuyos orígenes se remontan a la Antigüedad. Con forma de pene, su finalidad es proporcionar placer sexual estimulando la vagina o el ano.

Su principal diferencia con respecto a los vibradores es que no incorporan mecanismo electrónico alguno que los haga vibrar. Esto, lejos de ser un hándicap, hace que sean mucho más flexibles, ya que llegan a zonas de nuestro cuerpo que ni siquiera sospechábamos que existían.

Por lo general, el tamaño en el que los encontraremos oscilará entre los 15 y 30 centímetros.

Variedad de diseños

Dado que ha sido el acompañante sexual por excelencia a lo largo de la historia, los avances en su diseño han sido casi constantes, para así darnos la máxima satisfacción. Hoy existe una amplísima gama de dildos para que todos y todas encontremos el que mejor se adapta a nuestros gustos.

Por ejemplo, un factor que se ha perfeccionado mucho en los últimos años es el grado de realismo que presentan. Según nuestras preferencias, podemos escogerlos con más o menos detallismo: con dobles texturas, pliegues en la piel, las venas marcadas... Algunas tiendas eróticas ofrecen incluso réplicas exactas del pene de un determinado actor porno.

En todos estos detalles relacionados con la textura influye decisivamente el tipo de material empleado en la fabricación. Estos son los cinco más utilizados.

1. Silicona

Es el material por excelencia en los juguetes sexuales. Con una dureza media, es flexible, duradero y, sobre todo, higiénico. Es posible esterilizarlo de forma muy sencilla para acabar con las bacterias y, con ello, garantizar nuestra buena salud sexual. Además de provocar sensaciones bastante cercanas a la realidad, se considera un material más respetuoso con el medioambiente. Todo ventajas.

2. PVC

¿Su principal atributo? Tiene la capacidad de adaptarse muy rápidamente a nuestra temperatura corporal, proporcionando así sensaciones muy realistas.

3. Látex

De nuevo tenemos por aquí un aliado que combina placer e higiene. Muy similar a la silicona, es también flexible, fácil de limpiar y no lleva compuestos tóxicos.

En cualquiera de los tres ejemplos ya dados, una higiene adecuada pasa por lavar regularmente la superficie con agua templada y un jabón pH neutro.

4. Gelatina

También podemos encontrar este material bajo el nombre jelly. Pros: es muy suave, más flexible y tiene un tacto muy agradable . Contras: al ser poroso, absorbe mayor cantidad de fluidos y no se puede esterilizar.

Los dildos de gelatina están especialmente recomendados para aquellos que quieran iniciarse en este mundo y no tengan mucha experiencia.

5. No flexibles

En este grupo genérico incluimos los realizados en metal, cristal o incluso cerámica . Lógicamente, presentan una dureza mayor que los anteriores, por lo que son perfectos si queremos conseguir un placer más intenso. Además, al estar realizados en materiales con una conductividad térmica media, podemos calentarlos o enfriarlos para descubrir sensaciones muy placenteras.

¿Qué tipos hay disponibles?

La gama es inmensa. El objetivo principal es que todos quedemos satisfechos con nuestra compra, de ahí la enorme variedad de tamaños, formas, colores y funcionalidades que se nos ofrece. Aunque son muchas las opciones y variantes dentro de este listado, vamos a señalar por encima los principales modelos disponibles.

- Clásicos: los tradicionales de forma fálica, sin forma de genital masculino completo.

- Punto G: están diseñados con una curvatura específica con la que podremos estimular más fácilmente el punto G femenino.

- Dobles: permiten una doble penetración, ya sea anal y vaginal en la misma persona o para que dos usuarios los compartan a la vez.

- Realísticos: a diferencia de los dildos clásicos, estos sí presentan una forma de pene real. Son aquellos que reproducen, de una manera bastante realista, detalles como las venas, los pliegues, los testículos y el glande. Los más avanzados pueden llegar a simular incluso el tacto de la piel humana, gracias al material del que están hechos.

- Anales: están diseñados específicamente para estimular el ano. Suelen ser más pequeños y suaves que los demás, con unas formas que se adaptan mejor a la delicada zona anal.

De vinilo, silicona o no flexibles. Clásicos, realísticos o anales. Podemos decir que actualmente hay tantos consoladores como gustos y personas en el mundo. A cada uno nos está esperando nuestro compañero perfecto, ya seamos hombres o mujeres, homosexuales, heterosexuales, bisexuales, etc. Afortunadamente, el placer no entiende de etiquetas.